Inmortal (5)
Por mucho que corras y dudes casi todo es imperecedero.
Detente para descubrirlo.
Relatos emocionales y breves escritos y publicados por: FRANCISCO JAVIER GURRERA AGUADO (Barcelona, Spain) Copyright del autor: Licencia Creative commons. Todos los derechos reservados, se prohíbe toda difusión parcial o total sin permiso del autor. Inicio: 1 de Abril de 2014 Final: 1 de abril de 2044 (s.m.i.) Frecuencia: 1 x semana. Escribir es vivir, también.
Inmortal (5)
Por mucho que corras y dudes casi todo es imperecedero.
Detente para descubrirlo.
Desconegudes
Després... despullades com estaven, es tragueren el maquillatge, les pestanyes
postisses, i es despintaren els llavis i... tornaren a ser unes desconegudes.
Nemesio1 (Continuación)
—Cómo te sientes, hoy?
—Decepcionado, Nemesio, me siento decepcionado.
—¿Y eso?
—He estado durante meses advirtiendo a mis familiares y amigos del grave peligro que todos corremos y no ha tenido ninguna acogida.
—¿De qué peligro hablas?
—Del envenenamiento generalizado de lo que llaman vacunas.
—Tú, contra todos?
—Bastantes, querrás decir, bastantes contra la mayoría, sí.
—¿Y qué te duele?
—Me duele el conformismo de los seres que me importan, su falta de sentido crítico.
—¿Estás seguro que te duele eso?
—También que no me hagan caso, me duele el desprecio.
—¿El desprecio?
—Que no crean en mí ni en las pruebas que les aporto.
—No te parece que cada cual puede pensar y hacer con su vida lo que le plazca.
—Cierto, pero se la están jugando sin darse cuenta.
—¿Tan seguro estás?...
Silencio (11)
Después de tres horas de silencio estaba que se subía por las paredes, el muy felino.
Paletadas
Sólo se oían las paletadas del sepulturero y el silencio en aquella mañana fría y gris de hace cinco años.
Suerte
Hoy es mi día de suerte.
He llegado indemne y a tiempo para comer en casa a la hora prevista.
Del Metro de Fontana a mi domicilio (apenas unos quinientos metros) he superado el asalto de dos vendedores ambulantes de la misma ONG (ni recuerdo cual), el intento frustrado de tres atropellos de bicicletas que me han atacado por la espalda, he esquivado a cuatro patinadores eléctricos que han confundido la calle Asturias de Barcelona con el circuito de Le Mans de Francia y evitado, lo mío me ha costado, cinco topetazos con transeúntes más pendientes de su móvil que de sus propios pasos.
Además en el trayecto he neutralizado un intento de estafa en un mensaje al móvil y me he zafado de una oferta para cambiar de compañía eléctrica.
Lo dicho, hoy es mi día de suerte.
Definitivamente.