Inmortal (13)
El futuro siempre existirá, el pasado existió, el presente es huidizo, se desvanece…
La vida se asienta en el futuro, en el devenirse, en el ahora.
Relatos emocionales y breves escritos y publicados por: FRANCISCO JAVIER GURRERA AGUADO (Barcelona, Spain) Copyright del autor: Licencia Creative commons. Todos los derechos reservados, se prohíbe toda difusión parcial o total sin permiso del autor. Inicio: 1 de Abril de 2014 Final: 1 de abril de 2044 (s.m.i.) Frecuencia: 1 x semana. Escribir es vivir, también.
Inmortal (13)
El futuro siempre existirá, el pasado existió, el presente es huidizo, se desvanece…
La vida se asienta en el futuro, en el devenirse, en el ahora.
Singladura
En un moment determinat de la seva vida es va adonar que gairebé tot el que havia aprés, tot el que li havien ensenyat era mentida, tot allò en que havia fonamentat la seva vida estava manipulat i que havia de llençar-ho a les escombraries; encara se sent l’eco del seu lament d’alegria. Havia valgut la pena arribar-hi, malgrat tot, i ara li tocava recomençar amb nous fonaments, uns de sòlids ancorats en el de sentir-se formar part d’un projecte antiquíssim, lluminós, personal i intransferible. Sentí que li desitjaren una bona singladura, per fi no navegava sol contra les besties de la mar infinita, ara sabia que hi eren, anava ben acompanyat, no li farien mai més por.
Silencio (17)
La palabra es el día, el silencio la noche y entre medio la frontera.
No olvides el pasaporte.
Ni caso.
Zurdo
La mano le empezó a escribir incontroladamente y temió que así de repente se le hubiera hecho una mano revolucionaria, una mano de izquierdas. Algo inimagnable, hasta entonces, para una persona decente.
Inmortal (12)
Quedará el recuerdo de tu estela, de alguien que existió porque dejó sin
pretenderlo algo para las generaciones futuras.
Estrella
La noche se quedó sin estrellas, suerte de la luz de la terraza de una vecina olvidadiza que la
dejó encendida.
Deia
Deia que l’havien estafat, que li havien segrestat la vida, que la vida no està en els pensaments com li havien fet creure, com la cultura interessadament ens ha fet creure, sinó en els sentiments, en el que un sent amb l’altre, en el viure en el present dia rere dia, gaudint de la brisa a la cara, de la rialla, de la serenor, de l’equilibri emocional i mental. Deia que el mal del món resideix en els pensaments exclusius que són la majoria, pensaments que si ens fixem bé, no són nostres, sinó induïts per éssers a l’ombra que ens manipulen i controlen interessadament per no tenir en compte a l’altre, per veure’l com un enemic, els que els maten i ens maten; deia que tenim una sola vida i el dret a viure-la feliços abans que res a pesar dels poders dominants del món que ho obstaculitzen amb tot tipus de violència i control; deia que la pell és un òrgan mes estens que el cervell, que la pell sent i el cervell no, que el cor és el motor de la vida i els pensaments sense amor un suïcidi personal i col·lectiu; deia que la consigna dominant al món prioritza el progrés exterior, el material, en compte de l’interior, l’espiritual i que calia fer una esmena a la totalitat; deia que se n’havia adonat a temps de l’engany, que tard o d’hora tothom se n’ha adonarà que no delegar el poder personal a ningú de fora li canvia la vida; deia que preocupar-se perjudica la salut i que no es una opció natural, sinó induïda. M’ho deia cada vegada que ens trobàvem sense dir-me res, ho traspuava, com ara mateix fa. Gràcies, William, continua descansant en pau.
Silencio (16)
Bienaventurado quien habla en el silencio, pues entrará en el reino de la honestidad.
Ala
Una ave sin alas ¿Vuela mal o directamente no vuela? En el último congreso de ornitología no se pusieron de acuerdo. Aún no he visto unas alas sin ave, esa es la verdad, volando.
Turno (12)
Todos estamos en la cola, lo queramos reconocer o no, esperando nuestro turno.
Viaje (13)
Viajero infatigable, una vez completó su primera vuelta al mundo pensó en dar la
vuelta al universo y contra todo pronóstico lo consiguió: osrevinu.
Cometa
El hombre se pasó buena parte de la mañana intentando elevar en la playa un cometa al cielo, pero no hacía viento. Corriendo arriba y abajo por la arena con la cuerdecilla del cometa, un dragón de tres cabezas de larga cola, que no subía un palmo del suelo. Al mediodía se levantó una suave brisa y pudo por fin alzar el cometa con todas las cabezas y la cola. Sudando, decía, satisfecho: hay que insistir, no hay que rendirse nunca.
Desmemoria
Escribía todo lo que le acontecía y página a página se quedó sin memoria.
—Poco práctico —dijeron sus contemporáneos.
—Muy práctico —dijeron los historiadores del futuro, citándolo agradecidos.
Trinxera
L'escamot reptava per la vora del marge, ens tenien localitzats, les bales destruïen les mates, alçaven la pols ben a prop, no era moment de tremolar. Ell anava al davant, bregat en la trinxera, tenia dinou anys, un més que jo. Ves en compte, xeic, passo jo —cridà el Tomàs amb el seu accent tarragoní i em va fer sentir sentir bé i avançarem junts i el Tomàs, el meu amic des de la infància, el fill del perruquer guenyo, a qui no li havia agradat mai jugar als soldadets de plom va treure amb cura el cap pel marge del penya-segat i una ràfega de metralladora li va travessar el casc, esquitxant-me de sang. No m’ho puc treure del cap, encara avui, amb 104 anys.
Puente (16)
Después se fue por debajo del puente, avergonzado, juró no volverse a mojar los
pies ni la conciencia con el agua del mismo río.
Intervención
Le operaron, pero no mejoró su autoestima. Parece ser que, aunque cortaron por el sitio equivocado, mantiene su fe en el cirujano. La fe es lo último que le cortarán.
Turno (11)
Suele quedar alguien más en la capilla cuando el turno de tarde termina a las ocho
en punto y cierran la puerta.
Viaje (12)
Suele entretenerse en los detalles, así el viaje se le hace más corto y se le cansan
menos las piernas.
Inmortal (10)
Somos perecederos, todo lo mortal termina, la roca más firme se convierte en
polvo, polvo que el viento esparce indefinidamente y por los siglos de los siglos,
amén.
Nemesio 6 (y final)
—¿Conectados a la red inalámbrica, dices, como un electrodoméstico?
—Y para eso necesitan inyectarnos grafeno en las venas con cierta periodicidad, para tener cobertura.
—¿Cómo si fuéramos máquinas?
—Repetidores de señal, routers andantes, para ser más exactos.
—Periodicidad, ¿para qué?
—Para mantenernos conectados. Sabes, Nemesio, el sistema defensivo del cuerpo acaba degradando el tóxico, si sobrevive, y por eso necesitan perpetuar el engaño para seguir inyectándonos óxido de grafeno reducido.
—Si eso es así, la mentira no la podrán alargar mucho más.
—Lo que denunciamos y trato de decir al mundo sin éxito es que es un producto introducido a traición, sin el consentimiento de la población y que además es puro veneno para la vida en general.
—Según tú, nos quieren aniquilar y robotizar siguiendo la agenda 2030.
—Sabes, Nemesio, muchas de las personas vacunadas con ese tóxico emiten direcciones MAC, incluso las enterradas.
—¿Qué son esas direcciones?
—Códigos de identificación personal. La I.A. puede enviarle cualquier orden a quien tenga identificado de este modo. !Y no caducan, Nemesio!
—Me estás empezando a asustar.
—Esto solo ha sido empezar. Seguimos otro día, en otra sesión, si nos dejan...
Precaución
Acuérdate de cerrar el ataúd por dentro antes de irte, no fuera caso que te
robaran las pertenencias.
Tatuaje
El rudo marinero clavó el tatuaje del ancla a una mujer de buena reputación y se fueron ambos a la naviera, a echar unos cabos sueltos, pelillos a la mar. Regresaron de madrugada, cuando el sol salía, por separado, marcados de por vida.
Turno (10)
En la montaña de cartas numeradas que Marta guarda en un cajón de la alacena
hay una que no está abierta, la trece, que aguarda un turno imposible.
Viaje (11)
Al final del camino decidió regresar del viaje, pero estaba ya oscuro y lo dejó para
la jornada siguiente que habría más luz.
Linchamiento.
Yo tenía un perrito que cuando me equivocaba, me corregía. Lo mandé a la perrera al segundo intento. Me consta que allí lo lincharon.
Inmortal (9)
En aquella fotografía de color, congelada en el tiempo, reside la inmortalidad.
Nemesio 5 (Continuación)
—¿Rebelarnos?
—Darse cuenta del engaño masivo al que nos quieren idiotizar. Sin nuestra colaboración la élite no puede hacernos nada.
—¿Engaño, en que te basas?
—En lo que vemos por el microscopio, te lo he dicho antes, Nemesio. La evidencia no es discutible, es un hecho.
—Los científicos pueden examinar las vacunas por el microscopio y descubrir la farsa monumental y sin embargo no lo hacen. ¿Por qué?
—La mayoría lo sabe y calla, defiende su puesto de trabajo, podrían, seguramente ya han mirado, pero callan por cobardía o miedo. Algunos que se han manifestado públicamente han sido asesinados.
—Esto es muy grave.
—La élite va a por todas, nos ha declarado la guerra sin decirlo.
—¿El grafeno es tóxico en el cuerpo humano?
—El óxido de grafeno reducido es un veneno mortal para los seres vivos. En contacto con el calor humano se magnetiza y causa enfermedad y muerte, ya que el sistema inmunitario no puede eliminarlo completamente.
—El grafeno, el material de moda del siglo veintiuno, ¡un veneno!
—Así es, Nemesio, y para todo ser vivo, incluidos animales y plantas. Es el intermediario, la interfaz, que conecta con la I.A. a través de la radiación de microondas de las antenas de Telefonía de 4G en adelante...
Indefugible
És decebedor veure homes i dones de setanta anys o més amb un comportament emocional de dotze. Decebedor i trist. En algun moment se n’adonaran com em passà a mi d’aquest decalatge i es permetran créixer.
Que ningú no perdi l’esperança.
El procés de l’adonar-se és indefugible i alhora inacabable...
Sangre
Cuando empezó a orinar sangre supo que su vida se le iba por el retrete.
Y no se equivocó.
Humo
No me sorprendió que el avión volara hacia atrás dejando una estela rectilínea y tóxica por el morro ni que en la cabina principal no hubiera nadie, ni que todos los asientos estuvieran recubiertos por un plástico transparente, pero sí me sorprendió que la segunda cabina fuera comandada por una mujer, arrugada, con un par de copilotos detrás suyo y que el enorme avión diera una vuelta completa justo cuando ya iba a aterrizar y me asustó especialmente que todo el pasaje estuviera fumando. Todo aquello apestaba a humo.
Eso me recuerda que he de respetar más, mucho más a mi mujer y que he de dejar de fumar.
Turno (9)
San Turno ―decía― en vez de Saturno, mientras se comía el pan de sus hijos,
que no sabía lo mismo.
El perro mudo
Era (y supongo seguirá siendo, pues le vi ayer al mediodía), era, digo, un hombre de unos sesenta años, alto, delgado, algo desgarbado, con poco pelo y bigote blanco que estaba en la playa junto a su esposa y su perro lanudo. Digo que era su perro porque era él quien le dedicaba el tiempo, jugaba con él, le tiraba una pelotilla al agua con un lanzador rojo y el perro la iba a buscar a gran velocidad, agitando la cola sin ladridos. La mujer permanecía tumbada en una hamaca cerca de su esposo y estaba tomando el sol medio desnuda. Ayer, 28 de enero de 2024, hizo un día muy soleado en la costa tarraconense y todos andábamos con manga corta por el paseo marítimo. Jugaban y jugaban y me llamó la atención que lo hacían en silencio, el hombre enviaba la pelotilla lejos al mar y el perro salía disparado a buscarla para traérsela en seguida a su lado. Así numerosas veces. Con los gestos el hombre y su perro se entendían. Al cabo de un rato el hombre se sentó en otra hamaca junto a su esposa, se quitó la camisa y se puso a leer el periódico. Entonces el perro empezó a jugar solo, en silencio. Enterraba la pelotilla y con grandes zarpazos la descubría, lo mismo con el lanzador rojo que lo enterraba en otro lado y con gran brío lo desenterraba… Así pasó como una media hora.
Al rato el hombre interrumpió la lectura para comentarle algo a su esposa y entonces el perro ladró, un par de ladridos, no era un perro mudo, desenterró rápidamente la pelotilla y volteando la cola se la llevó al dueño…
El hombre permaneció inalterable. Al poco con gesto parsimonioso y en completo silencio se levantó, dejó el periódico en el asiento, tomó la pelotilla, desenterró el lanzador, los llevó consigo para dejarlos junto al asiento, tomó el periódico, se sentó en la hamaca y prosiguió la lectura con naturalidad.
El perro mudo que no era mudo dejó de zarandear la cola, dio una par de vueltas sobre sí mismo para acabar sentándose frente a su dueño a quien miraba silencioso con la cabeza apoyada a la arena.
Muletas
Las palabras son muletas inútiles cuando el individuo está sano. La verborrea es la mayor y más extendida enfermedad humana, siendo el silencio una medicina escasa. Así que me callo.
Inmortal (8)
Cuando la voz calle y salgas a la calle del presente verás tal vez algo parecido a la inmortalidad.
Y si no es así, vuelve a probarlo.
Nemesio 4 (Continuación)
—Muy sencillo, no son vacunas, lo publicitan como vacunas para que la sociedad lo acepte de buen grado, incluso con solidaridad, pero son veneno.
—¿Veneno?
—Los gobiernos del mundo aprobaron las vacunas como medicamento de urgencia contra un supuesto virus aceptando ingredientes secretos.
—¿Eso hicieron?
—Sí y el óxido de grafeno es uno de los tóxicos secretos, el principal.
—¿El principal?
—Es el elemento que hace de interfaz entre el cuerpo humano y la I.A.
—¿I.A.?
—La Inteligencia Artificial (I.A.) es la unidad externa, el ordenador cuántico que recibe y emite toda la información a través del grafeno que es la unidad interna que hace de receptor y emisor dentro del cuerpo humano.
—¿Dices que la biología humana estará conectada a una máquina?
—Digo que quieren hacer del cuerpo humano una máquina supeditada a la I.A.
—¿Nos podrán reprogramar cuando el que dirija la I.A. desee, pues?
—Exacto y a eso le llaman transhumanismo.
—Imposible, el ser humano no va a consentir perder su libertad.
—Es lo que intenta la élite. Aún estamos a tiempo de rebelarnos...
Segar
—Segui, segui.
—Sego?
—Sí.
—A la cadira?
—Sí, segui, segui.
—Enrampa.
—Segui, segui, no n’ha de fer de res d’això.
L'home no s’asseu. Va pelat al zero, du bata escolar a ratlles verticals i blaves, babutxes, manilles en els canells, mirada perduda. Amb el cap nega, tota l’estona nega.
—Segar.
—Segui, seu, Robert.
—Segar, segar, sempre segar.
—Segui.
—Segur?
—Segui.
Robert es queda dret davant del gran mirall. A l’altra banda una munió de gent el contempla, ell no ho sap, ell no sap res, ell no sap més que segar.
—Seu.
—Segar, segar, sempre segar.
L'alcaid fa un gest amb la mà, mentre es mira el rellotge. Du una gorra blava amb una estrella de cinc puntes al mig.
Els guardians agafen al reu, li dobleguen els genolls, li obliguen a seure, li posen grillons a peus i braços, li treuen les manilles. Robert té convulsions.
—Segar, segar, sempre segar.
Els guardians s'allunyen, l'home queda sol, la il·luminació a la sala decau, el rellotge a la paret ajunta les agulles a les dotze del migdia. El sol cau a plom.
—Segar, segar, segar, sempre segar...