lunes, 27 de mayo de 2024

Relato 531

 


                                 Nemesio 6 (y final)

—¿Conectados a la red inalámbrica, dices, como un electrodoméstico?

Y para eso necesitan inyectarnos grafeno en las venas con cierta periodicidad, para tener cobertura.

¿Cómo si fuéramos máquinas?

Repetidores de señal, routers andantes, para ser más exactos.

Periodicidad, ¿para qué?

Para mantenernos conectados. Sabes, Nemesio, el sistema defensivo del cuerpo acaba degradando el tóxico, si sobrevive, y por eso necesitan perpetuar el engaño para seguir inyectándonos óxido de grafeno reducido.

Si eso es así, la mentira no la podrán alargar mucho más.

Lo que denunciamos y trato de decir al mundo sin éxito es que es un producto introducido a traición, sin el consentimiento de la población y que además es puro veneno para la vida en general.

Según tú, nos quieren aniquilar y robotizar siguiendo la agenda 2030.

—Sabes, Nemesio, muchas de las personas vacunadas con ese tóxico emiten direcciones MAC, incluso las enterradas.

¿Qué son esas direcciones?

—Códigos de identificación personal. La I.A. puede enviarle cualquier orden a quien tenga identificado de este modo. !Y no caducan, Nemesio!

—Me estás empezando a asustar.

—Esto solo ha sido empezar. Seguimos otro día, en otra sesión, si nos dejan...


lunes, 20 de mayo de 2024

Relato 530

 

                                           Pluja

Aleshores, començà a ploure i marxaren agafats de la mà cap a la boira.

lunes, 13 de mayo de 2024

Relato 529

 

                                      Precaución

Acuérdate de cerrar el ataúd por dentro antes de irte, no fuera caso que te 

robaran las pertenencias.

lunes, 6 de mayo de 2024

Relato 528

 

                                Bosque (4)

Tanta arboleda flotando en la niebla, ¿será el bosque encantado?

lunes, 29 de abril de 2024

Relato 527

 

                                     Puente (15)

El puente duró lo que dura un cigarrillo, apenas la polvareda de un suspiro.



lunes, 22 de abril de 2024

Relato 526

                                           Tatuaje

El rudo marinero clavó el tatuaje del ancla a una mujer de buena reputación y se fueron ambos a la naviera, a echar unos cabos sueltos, pelillos a la mar. Regresaron de madrugada, cuando el sol salía, por separado, marcados de por vida.



lunes, 15 de abril de 2024

Relato 525

                                      Turno (10) 

En la montaña de cartas numeradas que Marta guarda en un cajón de la alacena

 hay una que no está abierta, la trece, que aguarda un turno imposible.